miércoles 16 de septiembre de 2009

Extinción.



Hoy se termina todo, el futuro se deja atrás y el pasado roza nuestra piel.

Todo se quema, reduciéndolo a cenizas manchadas por nuestros sueños presentes.

El fuego arrasa con las esperanzas de poder abrir los ojos y observar otra vez el mundo a nuestros pies.

Nada quedara ya, esta llegando el final y no podremos definir que nos queda, entre el vacío y la eternidad.

domingo 13 de septiembre de 2009

Cambios de estado.

Influyes en cada nervio de mi ser. Eres como la Luna en las mareas, siempre modificándolas a su antojo. Sin ti creo perder el rumbo del tiempo, cuando estoy contigo no soy consciente del transcurso de los acontecimientos. No paras de moverte, de olvidarme, de dejarme sola; sin embargo, estando ahí, a 10 cm de mi cuerpo, para no dejarme escapar, vigilarme, atrapándome entre tus garras... dejándome atrás de todas maneras.
Grito... callo,
triste... contenta,
lloro... río,
tranquila... inquieta,
me siento morir... necesito vivir,
atada... libre,
activa... perezosa,
sola... acompañada,
quiero... no quiero,
te odio... té extraño,
vete... no te separes de mí,
te veo... te dejo de ver,
pasas de mí... te persigo,
no puedo mas... resisto un poco mas

jueves 10 de septiembre de 2009

Caida al rio.

Hasta que no estas ahí arriba, observando el fluir del río, no sabes a que velocidad corre el agua.
A quince metros de altura la realidad no se aprecia igual. Cuando te acercas para ver mejor el desnivel, sintiendo el borde que limita el hormigón del aire, eres consciente de que realmente puede suceder si algo malo pasa.
Notas la adrenalina en las venas y el viento en la piel, sabiendo que no queda tiempo ya. Algo tira de ti para saltar, algo fuerte que intentas eludir pero no puedes. No es hora de pensárselo otra vez, porque ya has dado el paso y empiezas a caer.
En el momento en el que no hay tierra bajo tus pies y te precipitas al vacío, te invaden unas fuertes ganas de volar, sintiendo una breve libertad en las entrañas. Tus pulmones expulsan en un grito ahogado de júbilo, el aire contaminado de tu interior.
Cuando tu cuerpo impacta sobre la superficie acuosa, todavía no eres consciente de ello, hasta que miles de agujas se clavan lentamente. Sumergida del todo, el momento de llegar arriba y tomar aire se hace eterno... Esa bocanada nueva sabe a euforia dulce.
Y aunque todo tu cuerpo tiemble de manera violenta, sientes que eres el sueño de ti mismo y de lo que te rodea.

lunes 7 de septiembre de 2009

Él y ella...



Él y ella...
Él no tiene nombre ni corazón. Sus amantes se lo robaron, se lo llevaron a un rincón, donde lo torturaron y lo dejaron a merced del tiempo.
Ella no posee ni nombre ni sentimientos, desecharlos fue su decisión, para no sufrir la infinita soledad que invadía su abandonado corazón.

Entre el sonido al caer de las gotas de agua, se entrelaza la melodía armónica de una guitarra.
Él es quien la toca, delicada y brutalmente acariciando las cuerdas. Sus dedos ágiles se deslizan por la cuerda floja, sin miedo a la equivocación y la ruptura del equilibrio, sin miedo por caer al vacío en el que ya se halló. No interrumpe su concierto, dejando fluir sus pensamientos con cada nota producida.
Sus gafas Ray- Ban tipo aviador ocultan sus pupilas, en las que la pasión crea un agujero negro succionador de miradas. En su iris un tsunami se puede producir, pues sus pulsaciones lo provocaran.
No crea una fachada, no hay engaños cuando crea belleza. Todas sus no personalidades se resquebrajan dejando a la luz el hueco que ha dejado su corazón despojado.
No hay publico, no hay mundo; solo esta él, tan solo él, él y la música, él y el arte... da igual lo ajeno, todo eso no importa porque solo encuentra paz en la música.

El sonido de unos zapatos retumba en el suelo mojado. Cada paso provoca que miles de partículas acuosas vuelen por los aires.
Ella camina vacilante, no sabe para donde tirar, no sabe cuál es su camino. Algo la arrastra pero no puede sentirlo, algo la obliga a tomar esa calle y no la otra, pero no se para a pensar en ello, no hay miedo en su interior, tampoco valentía ni siquiera un poco curiosidad, no hay nada.
Hace tiempo que no se ríe, que no se emociona, que no grita, que no llora... sabe que le falta algo, que ella decidió expulsarlo, pero con ello también dejó a un lado a la vida.
Mientras avanza por la resbaladiza calzada, un sonido embriagador serpentea a su alrededor para acabar acariciando sus orejas, introduciéndose en sus oídos, llegando al corazón, intentando romper la barrera de hormigón.
Sus ojos oscuros adornados por las largas pestañas no prestan atención a nada, permanecen vacíos, sin brillo, sin viveza. Sin embargo, en ese momento dentro de ellos palpita algo débilmente que con cada paso va obteniendo mas energía.
Esa energía provoca que bajo el diluvio empiece a correr, como si obligada debiera dirigirse a un lugar determinado.

La música navega por las calles, atravesando paredes y cristales. Rompe las barreras del sonido, deshace silencios de miles de años, impuesto para guardar secretos inconfesables. Penetra en cuerpos ajenos, arrancándoles los recuerdos apartados a un rincón del olvido.
Nada ha podido interrumpir la cascada melódica, salvo el eco de unos pasos lejanos, pero extrañamente cercanos.
Ella se detiene, Él se detiene. Enfrente uno del otro se observan con curiosidad, con inocencia, como unos chiquillos de escuela. Nadie más vaga bajo la llovizna, solo están ellos dos, inmóviles en un tiempo que solo les pertenece a ellos dos. Sus labios se mueven pronunciando palabras muertas, fugaces, insonoras.
Él la mira, como nunca ha mirado a nadie, empezando a sentir unos golpes dolorosos en el pecho, cortándole la respiración.
Ella lo observa, notando como algo vuelve a renacer en su interior invadiendo todo su ser de calor.
El contacto visual dura tan solo unos instantes alojados en la eternidad relativa, hasta que el rayo sentenciador cruza el cielo.Él vuelve a tocar, apartando sus ojos ocultos de los de Ella. Ella aparta sus empapados cabellos, caminando en dirección contraria, sin mirar hacia atrás, llevándose lo más dulce y amargo de ese momento que se evaporó, dejando a su paso un recuerdo abrasador.

domingo 6 de septiembre de 2009

He vuelto

Bueno, después de mi larga ausencia, puedo decir QUE VUELVO AL MUNDO BLOG.
Este verano he estado ocupada y algo vaga, lo tengo que admitir, pero entre la playa, los amigos, la guitarra, el pueblo, las matriculas, la piscina, el río . No he tenido tiempo.
Ya se, en verano hay tiempo de sobra pero bueno, ya vuelvo y con las pilas cargadas para deleitaros con lo mejor de mi.

domingo 21 de junio de 2009

Historia de una bocanada de aire


Yo, aire invisible. Mezclándome con el viento, viajando a donde me guían sin tener voluntad propia.
Convertida en leve brisa, desciendo, me elevo.
Mediante una bocanada de aire, entro en tu cuerpo, me caliendo, desciendo.
Acaricio cada célula a mi paso, hasta llegar a tus pulmones.
Me descompongo, me convierto de pura a impura.
Una parte de mi forma parte de ti, nutro tus células, les doy parte de vida.
Cada segundo en tu organismo me convierto en algo toxico y necesario de expulsar.
Vacías tus pulmones, me obligas a salir, a volver a ser lo que no quiero ser.
A estar solitaria, circular entre las nubes, fusionándome con el viento, con otros elementos, entrando en otras personas, rozando otras bocas, otros pulmones, siendo y no siendo, pero invisible al fin y al cabo.

viernes 12 de junio de 2009

Otra vez esa Sensación


Otra vez esta sensación toca mi puerta, me pide entrar. Me engaña, juega conmigo, me regala mariposas que revolotean en mi interior. Me hace sentir lo que una vez quise olvidar. Se asienta en lo más profundo de mi ser, colonizando cada rincón libre, decidida a no abandonar la lucha.
Con timidez empieza a manifestar los síntomas de su llegada, pero avanza el tiempo y su presencia es inminente.
Me enseña que es el amor, me nubla la vista y solo me deja pensar en lo que quiere. Me guía sin que ponga resistencia, dejándome llevar, pero es peligroso no pararle los pies, pues me puede llevar por sendas peligrosas.
Otra vez esa sensación palpita en mi interior, fusionándose con mi corpóreo corazón. Me indica que pudo o no pudo ser por mi ineptitud y tozudez, por mi cabezonería, cuando creía que era lo realmente debía hacer. Me hace sentir insegura y desconocida.
La parte mala de poseerla es sentirla y no ser correspondida, por lo que ese maravilloso sentimientos se convierte en pesadilla. Me castiga de manera compulsiva hasta que casi llegar a no poseer aliento necesario para vivir.Y un día, decide abandonar tu vida pero antes de ello dejándote el siguiente mensaje: “El amor no es quien cambia, son los hombres quienes cambian. El amor vive en ti, no se va, pero permanece latente hasta la hora exacta de resurgir otra vez”